domingo, 27 de marzo de 2016

¿Qué buscar en los complementos nutricionales para tu cerebro?

No existe duda alguna que el cerebro es la herramienta más poderosa que tiene el ser humano. Por eso, nunca está demás darle una ayudita para que funcione mejor.
Aunque es verdad que de la dieta podemos obtener todo lo que necesitamos, no todo el mundo ni todo el tiempo podemos alimentarnos de forma óptima. Para eso son los complementos nutricionales: una fuente de beneficios que garantiza que nuestro cerebro tenga siempre a mano lo que necesita.
Acá desde FAMIFARMA, te explicamos que sustancias deben tener los mejores complementos nutricionales para tu cerebro.

¿Qué no debe faltar en estos complementos nutricionales?

Las vitaminas del grupo B, sobre todo B1, B3, B6, B9 y B12. Los ácidos grasos como el Omega 3 y el Omega 6 también ayudan a la producción de neurotransmisores, por lo que son buena comida para la mente.
Los antioxidantes también deben estar presentes, pues reducen los efectos de los radicales libres que causan degeneración y envejecimiento de las células. También son importantes los aminoácidos, los oligoelementos y los minerales como el calcio, el fósforo, el cobre y el manganeso.

Otros aportes deseables en un complemento nutricional para el cerebro

·       Triptófano: libera la serotonina, encargada de la regulación del sueño y el placer. También está relacionada con el buen humor y el aprendizaje.
·       Ácido Fólico: Es necesario para la formación de la hemoglobina. Sin ella, no hay oxígeno suficiente.
·       Tirosina: está relacionado con la prevención del Parkinson.
·       Glutamina: otro aminoácido vital para el cerebro, puesto que proporciona el nitrógeno necesario para el metabolismo.
·       Flavanoides: Influyen enormemente en las neuronas, desde la sinapsis (la comunicación entre neuronas) hasta la reducción del envejecimiento neuronal. Se asocia al aumento de la memoria.

·       Ácido alfa-lipoico: Antioxidante que combate los radicales libres, causantes de la degeneración y el envejecimiento de las células del cuerpo, incluidas las neuronas.

lunes, 21 de marzo de 2016

¿Cómo calmar los dolores menstruales?

En mayor o menor medida, casi todas las mujeres sufren de dolores en el bajo vientre durante la menstruación. Estos pueden comenzar hasta dos días antes de iniciar el período y su duración es entre uno y tres días. Los dolores menstruales tienen como causa principal las prostaglandinas, una sustancia derivada de los ácidos grasos que puede provocar contracciones uterinas.
Esta molestia en el bajo vientre puede llegar a ser verdaderamente fuerte, es por eso que recopilamos algunos trucos para aliviarla.

Remedios efectivos para calmar los dolores menstruales

Lo primero que te recomendamos es que, si los dolores son muy fuertes, intenta descansar. Si te recuestas un rato, o si duermes, tu cuerpo puede relajarse para así aliviar los dolores. Aprovecha mientras estás descansando y aplica calor sobre la zona del vientre. Puedes utilizar una bolsa de agua o una almohadilla térmica. Gracias al calor, los espasmos musculares disminuirán.
Las infusiones de hierbas medicinales también pueden ayudarte a calmar los dolores menstruales, sobre todo las de manzanilla, canela, jengibre y onagra. La canela y la manzanilla son excelente relajantes naturales, y el jengibre tiene excelentes propiedades antiinflamatorias. La onagra es muy rica en ácidos linoleicos y gamma-linoleicos, que ayudan a regular las hormonas femeninas.
Otro remedio muy efectivo es preparar una infusión de leche y cebolla. Se mezcla un litro de leche con un cuarto de cabeza de cebolla. Esta preparación se deja hervir por 15 minutos y listo. A la primera señal de dolores, se toma caliente y cada 45 minutos.
También puedes realizarte masajes en la zona adolorida. Unos masajes suaves, con un movimiento circular y usando aceites mezclados con esencia de salvia o mejorana, te proporcionará un alivio casi instantáneo.

Más a largo plazo, mantener una dieta saludable y realizar ejercicios con frecuencia fortalecerá tu cuerpo y lo hará más resistente a los dolores.

viernes, 4 de marzo de 2016

Músicas para escuchar en el embarazo

La gestación es un período muy delicado para el crecimiento del bebé. Su cuerpo empieza a tomar forma y se crean las principales conexiones entre las neuronas de su cerebro. Por esta razón, se habla mucho de desarrollar su intelecto mediante la música desde el embarazo.
Ellos escuchan, a través de las paredes del útero, todo lo que ocurre a su alrededor y esto influye en sus estados de ánimo. Brincan ante sonidos estridentes y se relajan cuando escuchan la voz de su madre. La música les gusta tanto como a cualquier persona.

Música para el bebé

Para ellos, es más que un placer: escuchar la melodía y el ritmo adecuados constituye un factor esencial para su desarrollo.
La música le permite ejercitar importantes grupos de neuronas que serán decisivas para desarrollar el razonamiento lógico, el manejo del lenguaje y la capacidad para comprender las matemáticas. También fortalece el sentido de la audición y mejora las destrezas musicales.
Como el oído del bebé aún no está plenamente desarrollado, es esencial que le proveas de música suave y melódica, a un volumen que no le provoque sobresaltos ni dañe su capacidad auditiva. Además, debe tener cierta complejidad, para que sus neuronas empiecen a distinguir las sutilezas entre los diferentes sonidos.

¿Qué debería escuchar durante el embarazo?

La música clásica es ideal para el embarazo, porque en ella intervienen todo tipo de instrumentos que abarcan los más amplios registros musicales. Mozart, Vivaldi o Chopin son una buena alternativa. También se recomienda que oiga jazz, música brasileña o cubana y otros géneros donde el ritmo complemente el efecto de la melodía y la armonía.
Pero el elemento principal es que tú también te sientas cómoda con la música que ambos están escuchando. Si lo que oyes te desagrada, trasmitirás ese descontento al bebé.

Este es un bonito acto de comunicación entre madre e hijo y fomenta un embarazo saludable y placentero, así que si al final te complacen ritmos fuertes como el rock, el tecno, el reguetón u otros similares... solo asegúrate de ponerlos bajito.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Algunas ideas de como relajar a tu bebé

Además del intelecto, lo que más distingue a los seres humanos por sobre otras criaturas vivientes es la capacidad de adquirir hábitos. Desde pequeños, aprendemos a seguir ciertas rutinas como comer, cepillarnos los dientes o acostarnos a una hora determinada. Estos hábitos se adquieren desde edades tempranas.
Los  bebés se acostumbran a determinadas acciones previas al descanso, como que sus padres los bañen, les den de comer y los arrullen. Pero no siempre les es fácil quedarse dormidos a la hora adecuada, y muchos tienen problemas para conciliar el sueño.
 Toda pareja debe saber qué hacer en estos casos. Aquí te ofrecemos algunos consejos para que tu criatura consiga dormir como el ángel que es.

Relajando a tu niño

Al igual que los adultos, los bebés acumulan estrés durante el día e incluso más, puesto que no conocen el mundo que les rodea y se están adaptando a estímulos y situaciones completamente desconocidas para ellos.
Una forma eficaz de conseguir que se relajen es mediante masajes suaves. Además de ser una manera de interactuar cariñosamente con el pequeño, le ayudan a relajar los músculos tensos y mejorar su respiración, el ritmo cardiaco y la digestión.
Cantarles una nana o ponerles música suave también les permite conseguir el sueño con mayor facilidad. Algunos pedíatras recomiendan la música clásica, pues ofrece sonidos dulces y variados que les desarrolla la audición. Igualmente válidas son las grabaciones de sonidos naturales como el mar, los bosques, los ríos. La música para el yoga es muy apropiada en estos casos.
También puedes contarles historias para dormir, siempre de forma amorosa y prestando atención a cómo reaccionan. Los bebés no entenderán las palabras, pero perciben el tono y la intención de tu voz.

Por último, y aunque parezca obvio, la luz de la habitación debe ser tenue y la temperatura agradable, para que así el bebé se sienta más cómodo y alcance un mayor estado de relajación antes del sueño.

martes, 1 de marzo de 2016

Mente saludable: Vitaminas para la concentración

Nuestro cuerpo es una máquina muy delicada, que necesita ser cuidada para funcionar a la perfección. La práctica habitual de ejercicios y una dieta balanceada son la clave para una vida más sana. 
Así como cuidamos y ejercitamos nuestros cuerpos, también debemos hacer con la mente. Para ello se aconseja mantenernos siempre activos, adquirir nuevas habilidades, incorporar más conocimientos y jugar videojuegos (tal como lo oyen)
Pero, ¿la dieta también influye? ¿Podemos suplementarnos de vitaminas que mejoren nuestra concentración? Desde FAMIFARMA te damos la respuesta.

¿Qué vitaminas mejoran la concentración?

Entre las que mayor impacto positivo tienen encontramos la vitamina E, una vitamina liposoluble que actúa como anti-oxidante. Está demostrado que evita la demencia en la vejez y ayuda a prevenir el Parkinson. La vitamina E es abundante en alimentos como las avellanas, almendras, aceite de oliva, aceite de girasol, la espinaca y la soja.
Otra vitamina que contribuye a mejorar la concentración es la vitamina B1, también conocida como Tiamina. Es importante para el crecimiento y desarrollo del sistema nervioso central. Se encuentra principalmente en frutos secos, legumbres, el maíz, arroz, la carne de cerdo y la carne vacuna.
La vitamina PP o B3 también ayuda a la concentración. Es importante en la utilización de la energía metabólica de los alimentos y mantiene el sistema nervioso en buen estado, produciendo neurotransmisores. La levadura, las carnes de aves, hígados, frutas secas, legumbres, la leche y los huevos son algunos alimentos que aportan vitamina B3.
Por último, pero no menos importante, la vitamina B12. Esta es muy importante para la salud de la médula espinal. Es muy rara de encontrar en estado puro en la naturaleza, la llamada verdadera vitamina B12 solo se encuentra en algunas algas de la familia Nori o Clorela. Algunas cantidades menores pueden ser encontradas en los huevos, las carnes, los mariscos y los productos lácteos.

Claro está, también encontramos estas vitaminas en muchos suplementos nutricionales. No dudes en utilizarlos, pues mejorarán grandemente tu concentración.