miércoles, 29 de junio de 2016

Remedios caseros para aliviar el dolor de cabeza



Los dolores de cabeza pueden tener diferentes orígenes: un estado emocional y físico adverso, agotamiento, cambios hormonales y hasta una mala postura mantenida son algunas de sus posibles causas, pero no las únicas.

Por ser tan molestos e indeseables, le proponemos algunos remedios caseros que, con muy poco esfuerzo, pueden ayudar al alivio o a la eliminación total del malestar.

Recomendaciones para aliviar los dolores de cabeza

  • Infusión caliente de manzanilla: A una taza de manzanilla, añada gotas de limón y tómelo caliente.
  • Té de limón: El limón tiene un efecto parecido a la aspirina.
  • Bolsa de hielo: El hielo ayuda en los procesos inflamatorios y, al disminuir la temperatura de la cabeza, ralentiza la circulación sanguínea y disminuye la tensión arterial, que suele ser fuente de dolor de cabeza.
  • Té de manzanilla bien frío: Coja dos pedazos de algodón mojados en esta infusión y colóquelos sobre los párpados por varios minutos.
  • Miel de abeja y vinagre: Tome una taza con miel, vinagre y agua caliente.
  • Masajes suaves sobre los ojos, las sienes y en la base de la nariz.
  • Dos toallas, una mojada en agua fría y otra en agua caliente. Colóquelas alternadamente en el cuello. Este método se llama hidroterapia.
  • Trate de oler la hoja de la menta. También puede hacer infusión de menta y colocársela sobre los párpados cerrados.
  • Si Ud. no es adicto al café, una taza bien caliente reduce la inflamación de los vasos sanguíneos y alivia el dolor de cabeza.

El mejor método, no obstante, es que se acueste en un lugar cómodo y silencioso, se relaje y trate de descansar. El estrés es una fuente muy importante de estos malestares, y a veces basta que tomemos distancia de los problemas por un momento para que el dolor de cabeza pase.

Si sus dolores de cabeza persisten, es recomendable que visite al médico. Él podrá determinar con exactitud la causa del malestar e indicarle el tratamiento a seguir, si lo lleva.

lunes, 13 de junio de 2016

Beber durante el embarazo: verdades y mentiras

Beber durante el embarazo causa muchas polémicas, puesto que hay casos de mujeres que lo han hecho y no ha pasado nada. Con todo, los médicos desaconsejan el alcohol en cualquier etapa de la gestación. En este artículo explicamos algunas verdades y mentiras al respecto.

No pasa nada por beber un poco

Eso depende de lo que signifique “poco” para cada cual. Una mujer acostumbrada a tomarse dos copas de vino diarias, deberá considerar empezar a tomarse una sola, aunque para ella eso esté por debajo de “poco”.

El problema es que no se sabe cuánto alcohol se necesita para afectar al bebé. Así que mientras menos se tome, mejor.

Beber durante el embarazo no le hace daño al bebé

Falso. Cuando una embarazada toma, el alcohol alcanza al feto cruzando la barrera placentaria. Al cabo de un rato, ambos tendrán la misma concentración de alcohol en sangre.

Beber durante el embarazo puede provocar malformaciones congénitas, síndrome de abstinencia después del parto e insuficiencia mental.

Tomar al principio del embarazo es inofensivo

¡Falso! Las primeras semanas son las más delicadas. El embrión empieza a formarse y es sensible a cualquier sustancia. Especialmente durante el primer mes, se desaconseja tomar incluso en pequeñas cantidades.

Mi mamá bebía cuando estaba embarazada, ¡y yo nací sin problemas!

Los efectos del alcohol varían según la mujer y el tipo de embarazo que tenga. Quizás no pasó nada durante el embarazo de tu mamá, pero eso no garantiza que ocurra lo mismo contigo.

Lo mejor es prevenir cualquier complicación. ¿Acaso no vale la pena hacer el esfuerzo por tu niño?

Hay mujeres abstemias que tienen hijos con retraso mental

Cierto. El retraso mental depende de muchos factores, no solo del alcohol. Sin embargo, su consumo aumenta el riesgo de que el niño presente deficiencias intelectuales en el futuro.

De hecho, beber durante el embarazo es considerada la principal causa no genética del retraso mental.